Siete museos de arte en los que puedes practicar yoga y meditación

Siete museos de arte en los que puedes practicar yoga y meditación
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La respiración y concentración forma ahora parte de la visita a varios museos estadounidenses que ofrecen yoga, meditación y otros programas de bienestar como parte de su experiencia de apreciación artística.

En Nueva York el Musea de Brookly ofrece sesiones de yoga y meditación; el Musea Metropolitano de arte dio el año pasado rutinas de ejercicio impartidas por bailarines profesionales.

En tanto que el Musea de Arte Moderno presenta desde hace mucho “mañanas tranquilas”, actividades en las que los visitantes pueden disfrutar del arte en una atmósfera más contemplativa, sin ruidos ambientales comunes.

Hacer ejercicio físico o meditación en un museo es una experiencia muy diferente a hacer esas actividades en gimnasios, dijo Dawn Eshelman, directora de programas en el Musea Rubin de Arte que incluyen yoga y meditación.

Esta tendencia está tomando impulso. En otra parte de Nueva York, la Asia Society ofrece clases de meditación; en California, el Museo del Hombre en San Diego ofrece “yoga en la rotonda” al igual que el Museo de Arte de Filadelfia.

El Museo del Niño de Green Bay, Wisconsin, por su parte, tiene un programa de “yoga con cabras” para impulsar la imaginación de los niños.

Los museos son uno de los pocos espacios seculares donde los visitantes entran, hacen un esfuerzo consciente por frenar y absorber lo que les rodea”, dijo Boon Hui Tan, director de la Asia Society.

¿Por qué este tipo de instalaciones?

Expertos coincidieron que parte de la popularidad de estos programas se debe a que “los museos son espacios contemplativos, así que tiene sentido que los visitantes busquen prácticas contemplativas aquí”.

Los museos en general buscan maneras de incrementar su valor para el público y se están abriendo a nuevas ideas y actividades.

En otros museos la oferta de yoga es considerada una manera de diversificar al público y ayudar a los visitantes a involucrarse más de lleno con las obras expuestas.

La gente no solo va a los museos para aprender de arte, sino para aprender de ellos mismos, dijeron los especialistas.

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