Nuevo escàndalo en Brasil

Nuevo escàndalo en Brasil
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Agencias.- El presidente brasileño Michel Temer canceló el programa previsto en su agenda y planea realizar un pronunciamiento público, tras revelarse que participó supuestamente en una trama corrupta y dio su aval para comprar el silencio de un parlamentario condenado por corrupción.

El diario O Globo publicó anoche –con base en documentos judiciales- que Joesley Batista, dueño de JBS, la mayor exportadora de carne del mundo, habría grabado en marzo a Temer mientras apoyaba la compra del silencio de Eduardo Cunha, expresidente del Congreso, “verdugo” político de Dilma Rousseff y condenado a 15 años por corrupción.

Asimismo, en otra grabación a la que tuvo acceso el diario, Temer habría participado, por medio de un diputado aliado, en una trama para recibir sobornos a cambio de favores políticos a JBS, que se encuentra ahora en el centro del nuevo escándalo que azota a Brasil y amenaza la permanencia del presidente.

La grabación, que hasta ahora no fue difundida, habría sido realizada por el propio Batista y entragada a los fiscales de la Operación Lava Jato (‘lavadero de autos’) para obtener una delación premiada, con una futura reducción de penas.

Temer le aconsejó luego dirigirse al diputado Rodrigo Louras Rocha para resolver un litigio legal de JBS. Existen imágenes filmadas por la PF, según Globo, que muestran a Batista entregando una maleta con 500 mil reales (160 mil dólares al cambio actual) a ese legislador.

En las grabaciones, también se oiría a Neves reclamar dos millones de reales para pagar a los abogados… que aseguran su defensa en otras causas de la investigación Lava Jato.

Temer admitió que se reunió con Batista, pero aseguró que “jamás solicitó pagos para obtener el silencio del exdiputado Eduardo Cunha”.

El autor del informe, el columnista Lauro Jardim, dijo el jueves a la radio CBN que no había oído personalmente las grabaciones, pero que había obtenido “una descripción lo más detallada posible” de las mismas. Agregó que las operaciones policiales de la mañana estaban relacionadas con la delación premiada de Batista.

Temer y Cunha fueron los grandes artífices del impeachment que sacó del poder a Rousseff, acusada de manipular las cuentas públicas. La destituida mandataria, así como su Partido de los Trabajadores (PT), los acusan de “golpistas”.

La Operación Lava Jato, lanzada en 2014 e impulsada desde Curitiba por el juez de primera instancia Sergio Moro, ya llevó a la cárcel a decenas de encumbrados empresarios y a políticos de primer plano y tiene en la mira a buena parte del gobierno y a cerca de un tercio del Congreso, de partidos tanto de la base aliada como de la oposición.

Las investigaciones se centran en el pago de sobornos por parte de grandes constructoras a dirigentes políticos, para ganar licitaciones en Petrobras.

Temer, en una nota enviada a la prensa anoche, negó irregularidades y dijo que “nunca” solicitó pagos “para tener el silencio de Eduardo Cunha”.

“El encuentro con Joesley sucedió a inicios de marzo, en el Palacio de Jaburú (residencia de la vicepresidencia), pero no hubo nada en el diálogo que comprometiese la actitud del presidente de la República”, señaló el texto.

La oposición a Temer presentó ya dos pedidos de juicio político contra el presidente, mientras diputados y partidos de la oposición e incluso de la coalición gubernamental ya exigieron la renuncia del mandatario y la convocación de elecciones anticipadas.

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