¿ Branding Político en redes sociales?…¿para qué sirve?

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En el mundo del marketing existe un término que en los últimos años ha cobrado fuerza aunque no siempre se utiliza de forma adecuada y es el Branding que no es otra cosa más que la construcción de la imagen de una marca. Para el especialista en mercadeo Philip Kotler es un ejercicio de comunicación para estar en la mente de los consumidores.

Pero cuando este concepto lo trasladamos a las campañas políticas muchas veces el concepto dista bastante de ser gestionado como una marca, más aun cuando se hace a través de las redes sociales como Facebook y Twitter principalmente. Entonces podemos definir que el branding político consiste en diseñar “la marca de un político” en el ámbito digital.

Para un candidato o candidata a un cargo de elección popular, bien sea para diputado, senador, presidente municipal e incluso gobernador es una obligación estar presente en la redes sociales y no por obtener más popularidad, sino por la inmediatez que tienen estas plataformas para dar conocer al electorado (y claro a sus contrincantes) sus ideología, sus actividades, sus plan de trabajo, su postura sobre un asunto en particular o general que tenga siempre que ver con la sociedad.

El proceso de construcción del branding político no es cosa sencilla, porque en primer lugar hay que establecer que una elección se gana con votos, no con seguidores en las redes sociales. Sin embargo, las redes sociales pueden influir en la decisión final, es decir pueden darle un giro de 360 grados a la elección para bien o para mal.

Por lo cual es necesario establecer una estrategia que permita analizar la situación política actual de nuestro candidato, cómo es visto por la sociedad, qué opinión tienen de él, si conocen su trabajo, si han tenido comunicación directa con él, en otras palabras algo que genere un vínculo emocional con la ciudadanía (la gran mayoría usuario de redes sociales) que nos permita fortalecer eficazmente su valor de marca.

La estrategia marketing político conlleva elementos primordiales que tiene que tener muy claro un candidato como cualquier otra estrategia de marketing de una empresa que ofrece productos o servicios: ¿quién es?, ¿a quiénes se dirige?, ¿qué trata de comunicar?, ¿por qué lo hace?, ¿cuáles son sus valores?, ¿cuáles son sus propuestas?

 

Dentro de la estructuración de ese branding político y una vez definido el perfil del votante se comienza a diseñar la identidad que refleje una empatía con los ciudadanos eligiendo las formas, colores, imágenes, videos y melodías hechos con creatividad para así implementar, otorgando un valor de marca a nuestro candidato.

Se dice que una persona en promedio recibe más de 3 mil mensajes nuevos diariamente, lo que provoca que nuestro cerebro quede sobresaturado de información, entonces ¿Cómo destacaremos nuestro mensaje de otros mensajes? ¿Cómo expresar nuestros mensajes?, ¿Cómo crear empatía en los mensajes?, ¿Cómo hacerlos creíbles?, ¿Qué tipo de apertura habrá para los seguidores?

El electorado siempre está a la espera de información, de participar (no todos) y sentirse incluido aunque sea por medio un comentario en la red social. Pero hay que tomar en cuenta que el objetivo principal en este rubro es persuadir al ciudadano, dado que es quien tiene la última palabra en las urnas. Por esta razón surge el branding político que refuerza al espectáculo de la política .

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